ESTUDIOS PREOPERATORIOS

«El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico». 

Charles Dickens.

¿Qué es un electrocardiograma?

El Electrocardiograma es una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón que se produce en cada latido cardíaco. Esta actividad eléctrica se registra desde la superficie corporal del paciente y se dibuja en un papel mediante una representación gráfica o trazado, donde se observan diferentes ondas que representan los estímulos eléctricos de las aurículas y los ventrículos.

El aparato con el que se obtiene el electrocardiograma se llama electrocardiógrafo.

Para la recogida de la actividad eléctrica por el electrocardiógrafo, se necesita que sobre la piel del paciente se coloquen una serie de electrodos (normalmente 10), que irán unidos hasta el electrocardiógrafo por unos cables.

¿Para qué se utiliza un electrocardiograma?

Se usa para medir el ritmo y la regularidad de los latidos , el tamaño y posición de las aurículas y ventrículos, cualquier daño al corazón y los efectos que sobre él pueden tener ciertos fármacos o dispositivos implantados en el corazón (como marcapasos). Las alteraciones en el trazado son imprescindibles para la detección y análisis de las arritmias cardiacas, episodios agudos de enfermedad coronaria y/o el infarto de miocardio.

Es una prueba sencilla, disponible, rápida, que no produce ninguna molestia (es indoloro) y no tiene ningún riesgo para el paciente (no se envía ningún tipo de electricidad a través del cuerpo, solo detecta la actividad eléctrica que se genera en el propio corazón). Unos resultados normales incluirían una frecuencia cardíaca de entre 60 y 100 latidos por minuto , y un ritmo cardíaco constante y uniforme.

¿En qué consisten las pruebas preoperatorias?

Antes de someterse a una intervención quirúrgica los médicos necesitan asegurarse de que el paciente está listo para ello y por este motivo, solicitan las pruebas preoperatorias.

En Grupo Creu Blava realizamos estudios preoperatorios completos para evaluar la salud del paciente antes de cualquier intervención quirúrgica. Nuestro objetivo es detectar posibles riesgos, optimizar el estado físico y garantizar que la cirugía se realice con las máximas condiciones de seguridad.

Nuestro equipo trabaja de manera coordinada con cirujanos y anestesiólogos, asegurando que cada paciente reciba una atención integral, segura y cercana, con un seguimiento que protege su salud antes, durante y después de la intervención.

Las pruebas habituales incluyen:

  • Análisis de sangre y orina. Esta prueba se realiza para detectar si existen signos de infección, ya que esto podría provocar infecciones no deseadas que causarían complicaciones importantes.
  • Radiografía de tórax. Esta prueba se realiza, además de para conocer si existen indicios de infección, para comprobar que la tráquea se encuentra bien alineada.
  • Electrocardiograma. Esta prueba permitirá al especialista y el anestesista conocer la salud cardiovascular del paciente.

Además, ofrecemos asesoramiento personalizado sobre preparación preoperatoria, indicaciones médicas y medidas preventivas para minimizar complicaciones.

Si se detecta algún problema pueden ser necesarias más pruebas o directamente suspender la cirugía para solucionar previamente el inconveniente detectado.

¿Qué información adicional necesita el especialista?

El cirujano y el anestesiólogo requieren obtener información sobre:

  • Antecedentes de enfermedades.
  • Procedimientos quirúrgicos realizados con anterioridad.
  • Tratamientos farmacológicos actuales.
  • Existencia de alergias a medicamentos.
  • Hábitos del paciente; si es fumador, consumo del alcohol...

El estudio preoperatorio suele estar vigente de 6 meses o de 1 año, según edad y patología.

Día de visita: todos los días, mañana y tarde, con cita previa.